domingo 5 de septiembre de 2010

Corazón de León

Como ya he dicho en alguna otra entrada, la inspiración a los músicos nos viene de todo lo que vamos viviendo. Las canciones se nutren de experiencias, estados de ánimo, sonidos extraídos de la realidad... y nos sirven de diario, de terapia, o simplemente como álbum de fotos.

En este caso, estamos hablando de como me han inspirado los latidos del corazón de mi hijo grabados dentro del vientre de su madre. Oírlo por primera vez es una experiencia única, causa de lágrimas de alegría. Para mi representó darme cuenta de que lo que hay allí no es un conjunto de células en continua multiplicación, sino una nueva persona que te acompañará toda la vida. En la canción imagino como me gustaría que fuese mi relación con esta personita, y cuando pasen unos años y yo o él la oiga, será como cuando vemos una foto de hace años, en donde reconocemos modas y recordamos pensamientos que han cambiado por completo.


Utilicé el latido del corazón para crear un ritmo tan trepidante como la energía de una nueva vida, aunque tuve que relentizarlo pues la velocidad original rondaba los 170 bpm, demasiado rápido para mi estilo de música. El sonido original hace las veces de caja, sirviendo de introducción para reconocer en un principio lo que es, mientras que el mismo sonido relentizado a la mitad hace de bombo y luego acelerado al doble hace de charles. Todo ello lo hice facilmente con Audiomulch. Compuesta después la melodía y la letra con la guitarra y grabadas al momento, luego simplemente añadí el resto de elementos: bajo, piano y coros.